¿Qué dicen los perros con el ladrido?      

El ladrido es una manifestación emocional y un refuerzo de posturas que usan nuestros caninos. Cuando un perro ladra no quiere decir que esté siendo agresivo, es propio de su naturaleza y varían en duración, intensidad, repetición.

El origen de las vocalizaciones es genético y está influido por el medio ambiente y los aprendizajes en el periodo del desarrollo comportamental de transición. Entender la comunicación no verbal de nuestro perro influye en la calidad de la relación que tenga con nosotros.

Cada perro tiene una serie de señales corporales, si las interpretamos de la manera correcta, sabremos qué nos está expresando nuestro canino. El ladrido, los gestos faciales o corporales; los gruñidos, los gemidos, jadeos y aullidos son las formas que utilizan los perros para comunicarse con sus amos.

Aquellos perros que ladran en exceso cuando se quedan solos, lo hacen porque sufren de “síndrome de hiperafecto” o la ansiedad por separación, es decir, están tan apegados a su dueño, que cuando no están con él, tienden a un comportamiento destructivo o a ladrar sin parar cuando el dueño los deja solos o se separa de ellos por un tiempo.

El ladrido no es un defecto que haya que erradicar, es una forma de expresión que debemos modelar y también es la forma en la que un perro reacciona ante el dolor, una enfermedad o un peligro.

Si su perro es de los que ladra en exceso, evite los gritos, los golpes y ceder ante sus reclamos. Hay veterinarios que son especialistas en comportamiento animal y pueden asesorarlo.

Actualmente en el mercado hay productos que ayudan a evitar que el perro ladre en exceso como los collares anti ladridos.

¿Qué son los collares anti ladridos?

Son collares inofensivos con” vaporizador de citronela que condiciona a los perros a dejar de ladrar excesivamente, sin peligro para ellos, los humanos y el medio ambiente”, según la empresa Multivet, fabricante de estos aparatos.

¿Cómo funcionan?

El Doctor Stéphane Meder explica que “cuando el perro ladra, el sensor electrónico de este collar anti ladrido vaporiza citronela o un gas sin olor. El animal ve, huele, siente y escucha produciéndose un efecto disruptivo, es decir, un estímulo poco común que va a bloquear la secuencia comportamental que se está presentando y orientará al animal hacia una corta secuencia exploratoria”.

Lo anterior no le genera dolor al perro, solo permite regular los ladridos excesivos. Sin embargo, el doctor Meder aclara que el collar antiladridos “no representa una solución duradera y además puede desencadenar uno de los efectos secundarios más graves, como es la agresividad en contra de quién lo ejerce. Además se debe considerar como prioritario el confort de los animales y su seguridad”.      

El período del desarrollo más importante en un perro es justamente el de la “socialización“, ahí están las razones de los problemas de comportamiento como los ladridos excesivos. Si hay una socialización insuficiente con otros canes, con otros humanos diferentes a su amo, el perro puede desarrollar miedos o ansiedad frente a varios estímulos, que expresará mediante ladridos prolongados y repetitivos.

Mareos y vómito: dos de los peores enemigos de tu perro

Viajar o salir a pasear en auto con nuestro amigo canino es una de las mejores experiencias de la vida, pero se convierte en un problema si el perro  sufre de mareos y, por consiguiente de vómito.

Los mareos y el vómito es de las peores pesadillas para nuestro canino y para nosotros como amos: el auto queda con ese olor peculiar y desagradable, la cojineria se echa a perder, al igual que nuestra ropa y si estamos viajando en un carro de transporte público, por ejemplo en un taxi, se corre el riesgo de generar la ira de ese taxista al que convencimos previamente de que nos dejara subir con nuestro mejor amigo a bordo.

 ¿Cómo hago para que mi perro no se maree en el carro?

El mareo en un auto ocurre cuando el cerebro se confunde: mientras que el oído interno (encargado del equilibrio) detecta un movimiento, los ojos a veces no lo perciben, así que llega a la conclusión de que uno de los dos está alucinando por la posible ingestión de algo que cayó mal. La solución es sacarlo por medio del vómito.

Por lo anterior, el perro debe acostumbrarse desde temprana edad al movimiento y al carro, juegos como acostarlo panza arriba en nuestro regazo, cargarlo y levantarlo lo más alto posible en nuestras manos (y de ser posible simular que lo arrojáramos al aire) así como rodarlo por el piso sirven de gran ayuda.

Otra forma de acostumbrar al perro a viajar en auto es hacerlo de manera pausada y en etapas; las primeras veces llevarlo a viajes cortos  e ir aumentando poco a poco la longitud de los trayectos, así irá adquiriendo experiencia.

Antes de viajar es recomendable no darle alimento a nuestro amigo peludo, para evitar cualquier accidente desagradable, en caso de que el viaje sea largo, darle algo ligero y suave de comer durante el trayecto por periodos de tiempo.

Otro consejo para evitar que el canino se maree es sentarlo lo más cerca posible del conductor, pues entre más atrás del vehículo se coloque al animal, mayor será la posibilidad de mareo. Sigue estos consejos y viajar con tu canino en carro no será un problema.

¿Qué hago si mi perro no puede ir conmigo de vacaciones?

Las vacaciones, ese tiempo que tanto deseamos disfrutar y más con nuestros peludos, por eso es importante preguntar antes del viaje si se permite llevar a las mascotas, y en caso de que acompañen a sus dueños, contar con la implementación necesaria para su traslado y estadía, así lo recomienda el doctor Eduardo Baldrich, médico veterinario del Pet Food Institute (PFI).

En caso de que el perro no pueda viajar con el dueño y va a pasar un tiempo considerable sin su compañía, es fundamental pedirle a alguien de confianza que esté pendiente del animal (le dé agua y lo alimente; le recoja las heces y lo acompañe), dejarle suficiente cantidad de comida para que se alimente varios días.Un perro sin el debido cuidado de sus amos, es muy probable que destroce partes de la casa para calmar niveles de angustia por falta de comida.

En el caso de que el perro se vaya a quedar en una guardería para mascotas, el doctor Baldrich recomienda confirmar con su veterinario si está con las vacunas al día, porque como estará con más perros, podría contagiarse con enfermedades que algunos de ellos puedan tener.

Por otro lado, Baldrich también recomienda que el amo vaya a ver el lugar donde estará su perro durante su ausencia, que conozca los dueños, sus instalaciones y ver en qué condiciones va a quedar el perro durante ese tiempo, los perros se estresan al separarse de los amos, porque ven a las familias como su manada y pueden ponerse más tristes de lo normal, por eso es importante ver si en el lugar van a tener una estadía cómoda y llevarle cosas propias que conozca para que no sea tan traumática la estadía.

La convivencia entre perros y gatos es posible

Desde hace muchos años existe la creencia errónea de que perros y gatos no se llevan bien y no pueden convivir en un mismo espacio, no siempre es verdad. Se conocen casos de perras que han amamantado a gatos recién nacidos y gatas que han hecho lo mismo con cachorros de perro.

Si nuestro perro o gato está acostumbrado a ser el centro de atención en la casa y de repente llega un nuevo compañero peludo, es normal que sienta recelo o temor y haya conductas agresivas de ambos animales, pues son sensibles a los cambios, en especial a los del hogar.

Por eso es importante repartir la atención para ambos, demostrarles que ninguno será desplazado de nuestro cariño, esto hará más fácil el proceso mutuo de adaptación.

Algunos consejos del Pet Food Institute para facilitar la convivencia entre perros y gatos son:

Dejar que los animales se huelan; pero a través de una puerta cerrada.Luego, retirar al perro y permitir que entre el gato para revisar el lugar. Repetir esta actividad algunos días.

En caso de que el nuevo inquilino sea un perro que habitará el mismo espacio en el que vive un gato, es mejor que ambos animales estén separados una semana. Si ambos (sean perros o gatos) son cachorros, no habrá inconvenientes, se relacionarán con facilidad mediante juegos comunes.

Si hay mucha diferencia de edad entre los animales que convivirán juntos, es necesario acercar al más pequeño para que el adulto, que es dueño de la casa, lo vea y lo huela, sabrá que es un cachorro, y seguramente le brindará protección. También es ideal que ambos coman en el mismo horario, recuerde que a cada uno le corresponde “su comida”.