Ratas gigantes ayudan a descubrir minas antipersonales en África

Rata gigante africanaLas ratas ayudan a desactivar minas antipersonales en África mediante su increíble olfato.Hans/Creative Commons

Por Victoria Bembibre.
En países como Tanzania y Mozambique, las ratas son diferentes a las que conocemos en otros lugares del mundo por dos motivos: son gigantes y, para algunos, son consideradas alimento. Sin embargo, un asombroso proyecto humanitario que lleva más de siete años se propone entrenarlas para que descubran y ayuden a desactivar miles de minas antipersonales.

De acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja, más de 800 personas mueren y más de 1200 son mutiladas cada mes debido a las minas antipersonales que permanecen sin desactivarse en el mundo, en más de 78 países. La mayoría de las víctimas son niños, mujeres y ancianos. Muchas organizaciones e iniciativas en el mundo se proponen desactivar minas antipersonales en territorios de conflicto o guerras, pero lograrlo es costoso y lleva mucho tiempo.

Sin embargo, hace algún tiempo que una organización en particular ha logrado avances sustanciales de forma rápida y económica. Apopo es una organización sin fines de lucro de Bélgica que creó el proyecto HeroRats, por medio del cual ratas entrenadas huelen e identifican minas antipersonales en países de África para evitar que causen víctimas.

Foto de una rata olfateandoEl ejemplo más resonante es el de Mozambique, territorio que vivió una guerra civil altamente violenta entre 1964 y 1975. Durante ese tiempo, cientos de miles de minas fueron plantadas en sus tierras. Desde que las ratas de Apopo entraron en acción en 2006, han abarcado más de seis millones de metros cuadrados en el territorio de Mozambique, descubriendo 2.406 minas, 992 bombas y 13.025 municiones y armas. Con su ayuda, se cree que el país podría estar libre de minas en menos de 20 años.

Las HeroRats comienzan su entrenamiento a muy temprana edad, con sólo cuatro semanas de vida. Su olfato increíblemente desarrollado les permite detectar el olor del TNT de las minas con precisión y señalarlo mediante un gesto que aprenden de sus entrenadores. Por medio de un harnés y un complejo sistema de sogas, las ratas se desplazan en zonas estudiadas sin activar las minas, por lo cual es un trabajo perfecto para ellas. Además, su entrenamiento es menos costoso y lleva menos tiempo que el de un perro.

Foto de una rata caseraOtra ventaja de las ratas es que se adaptan muy bien a las condiciones climáticas de África, ocupan poco espacio y, lo más fabuloso de todo, es que pueden cubrir en un día un área que a un experto humano le llevaría al menos dos semanas. Cada vez que una rata encuentra una mina, un sonido de su entrenador le hace saber que se ha ganado una recompensa: maníes y banana.

Otros países ya han comenzado a beneficiar de la acción de estas ratas inteligentes: lugares como Tanzania, Tailandia, Camboya y Angola desactivan parte de sus minas antipersonales gracias a los esfuerzos de las HeroRats.

Y este es sólo el comienzo para los investigadores de Apopo. Una nueva iniciativa ha comenzado a entrenar a más de 30 ratas para detectar tuberculosis en la saliva humana mediante su olfato híper sensible. También en este caso, los roedores contribuyen a la causa de forma eficiente y barata, sirviendo como contraprueba para países donde esta enfermedad es altamente peligrosa.

Fuente: Animal Planet

¿Qué es la etología?

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La etología (del griego ethos, que significa costumbre) es la rama de la biología y de la psicología experimental que estudia el comportamiento de los animales en libertad o en cautiverio, aunque son más conocidos por los estudios de campo. Los profesionales dedicados a la etología se denominan etólogos y tienen la difícil labor de estudiar y procurar entender el comportamiento de los animales.

La etología estudia las características propias de una especie determinada y cómo éstas evolucionan para la supervivencia de la misma. Algunos médicos veterinarios dedicados a esta rama e imparten los resultados de sus estudios en las universidades donde realizan sus cátedras ante la falta de personal más capacitado. Y aunque la etología tiene por objeto de estudio el comportamiento animal. Los seres humanos, también animales, formamos parte del campo de estudio de la etología, bajo el nombre de etología humana.

¿Donde se origina la etología?

A principios del siglo XX se creó la psicología comparada, que consistía en el estudio de la conducta y las capacidades psicológicas de las diferentes especies animales y que, en este sentido, consideraba la conducta humana como uno de los muchos tipos de conducta animal. Los conductistas utilizaron este método en sus estudios, pero a partir de 1973, cuando los científicos Konrad Lorenz, Karl von Frisch y Niko Tinbergen recibieron el Premio Nobel por sus estudios sobre la conducta de los animales, la etología comenzó a considerarse ciencia con pleno derecho, y la psicología comparada se integró en esta nueva ciencia.

En Europa, la investigación del comportamiento animal se desarrolló resaltando los estudios de campo y las conductas instintivas. Destacándose Konrad Lorenz, con su estudio sobre la impronta en los gansos; Karl von Frisch, centrado en el sistema de comunicación de las abejas, y Niko Tinbergen, interesado en el estudio sobre el instinto en el espinoso. En los Estados Unidos, durante la primera mitad del siglo XX, se caracterizó por las investigaciones del comportamiento animal centradas en las conductas aprendidas en medios controlados. Estas investigaciones dieron lugar a la psicología comparada y al conductismo.

En 1951, Tinbergen publicó The Study of Instinct, en donde plantea las cuatro preguntas sobre las que se apoya la etología (causacional, del desarrollo u ontogenético, evolucióny filogenético), y se encarga de hacer una distinción entre la psicología comparada y la etología. En 1966, Robert Hinde hizo una síntesis de ambas, y distinguió los aspectos más destacables de cada una.

Datos de interés y estudios etológicos

Los objetivos de los etólogos son el estudio de la conducta, del instinto y el descubrimiento de las pautas que guían la actividad innata o aprendida de las diferentes especies animales. Así, los etólogos han estudiado en los animales aspectos tales como la agresividad, el apareamiento, el desarrollo del comportamiento, la vida social, la impronta o troquelado y muchos otros. En estado salvaje, los animales se manejan con ciertos códigos impuestos por la propia lucha por la supervivencia, por ser el más apto para dirigir una manada o ganarse el derecho a comer o a copular primero.

La procedencia de las conductas animales

Es difícil llegar a comprender las emociones y sentimientos de un animal, pero una forma de hacerlo es comparar las estructuras físiológicas y anatómicas de animal con las del mamífero superior con el que conviva y ver que son similares”, explica Miguel Ibáñez Talegón, Profesor de Etología Animal en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. Además, añade que son muchos los estudios y trabajos que han demostrado que el funcionamiento de los elementos estructurales del sistema nervioso central, referentes a la fisiología del animal y la genética, funcionan de forma bastante similar en todos los animales, incluyendo al ser humano.

¿Los animales piensan?

Es evidente que nuestro intelecto tiene una capacidad metacognitiva más desarrollada que cualquier especie conocida, pero, a diferencia de lo que muchos creen, los animales comparten con nosotros numerosos rasgos psicológicos en lo que al pensamiento se refiere. Así, el experto en psicología experimental de la Universidad de Granada, Matej Hochel, asegura que “el entorno natural da lugar a muchas situaciones impredecibles que, para muchas especies, serían un gran obstáculo a la hora de intentar sobrevivir únicamente con nociones genéticas y nociones automatizadas”.

Además, constata que el conocimiento se propaga en grupo: “Las ratas evitan los alimentos envenenados una vez que han visto que otra de su especie a muerto o ha sufrido malestar al ingerirlos. Así, las crías aprenden de sus padres a no ingerir dichos productos, aunque no hayan presenciado las consecuencias que ocasionan. Esta atención activa del animaly su aprendizaje corroboran su inteligencia”. Matej Hochel asegura que muchos expertos de laboratorio confirman que existen ciertas especies con muchas destrezas mentales, que anteriormente se creían únicas en el ser humano.

Investigar el pensamiento de un ave o un mamífero no es una tarea sencilla, puesto que se da una clara ausencia de lenguaje, por lo que la creatividad del investigador tiene un papel fundamental. “De esta forma”, explica este catedrático de la Universidad de Granada, “el experimentador pone al descubierto los problemas que permitan discernir el comportamiento automático de una actuación pensante. Esta labor es más sencilla cuando el animal se presenta ante alguna situación de peligro o de novedad, donde hay poca probabilidad de que dé con la respuesta correcta si sólo recurre a una conducta automatizada”.

La prueba del espejo

A la hora de poner a prueba la conciencia animal, la mayoría de los expertos recurren a la prueba del espejo. A través de ella se sabrán las cualidades y disposiciones perceptivas que posee cada especie y, en concreto cada individuo. En el caso de que un perro no responda a las capacidades necesarias para realizar este experimento, se analizará su capacidad mental de un modo más natural, ya que así no se verá obligada a adquirir capacidades que no entran dentro de las innatas o habituales. El test del espejo, ideado por Gallup, examina la conciencia reflexiva de los animales pero recientes experimentos han demostado que no siempre es determinante.

El primer experimento se realizó con unos chimpancés, que después de una larga temporada viéndose en el espejo, fueron anestesiados para marcarles círculos rojos en la frente y en las orejas. En cuanto despertaron y se miraron en el espejo, su primera reacción fue llevar la mano al lugar donde se habían puesto los círculos. “Esta situación evidencia que los animales se reconocen en el espejo. Aunque el test se ha realizado a diferentes mamíferos, sólo los monos y los delfines a respondido correctamente”, afirma Matej Hochel.

La etología continúa avanzando y desarrollándose a medida que logramos hacer un estudio juicioso y sistemático del comportamiento de las especies. Los perros y gatos ofrecen una interesante alternativa por su domesticación, lo que hace que sus comportamientos estén expuestos permanentemente a nuestra observación y reflexión aunque sean solo una pequeña parte del amplio campo del estudio de la etología.

Diez observaciones sobre los cachorros de mi perra

Por esas coincidencias de la vida, terminé con una Pastor Alemán (¿o Pastora Alemana?) y sus ocho crías en la finca que habitamos mi esposa y yo en Rionegro. La nombramos Lola y decidimos encontrarle buenos hogares a sus pequeños retoños. Colocamos avisos en las tiendas agropecuarias del sector y enviamos mensajes por internet a toda nuestra red de contactos. Unos se enternecieron, otros nos recomendaron paciencia y otros tantos colaboraron con visitas y adopciones. Estos últimos, como diría Bertolt Brecht, son los imprescindibles.

Esta experiencia, aunque no es la primera, ha sido muy enriquecedora para mi, no en términos económicos, por supuesto, ya que las medicinas que requieren los perritos salen del bolsillo de Julia y yo, sino en términos de aprendizaje. He decubierto que tener mascotas no es suficiente para aprender de ellas y extraer conclusiones que permitan entender el comportamiento animal. Es la observación juiciosa y sistemática, como lo recomendaba el querido Nobel Konrad Lorenz, la que permite extraer indicios generales sobre el comportamiento animal.

Y es sobre este tema que quiero compartir mis primeras observaciones. De antemano ofrezco excusas a los expertos en el tema para quienes seguramente mis apreciaciones serán más que obvias o cargadas de errores de interpretación. En caso de que sean problemas de interpretación, agradezco me lo hagan saber por este medio para ir afinando mi punteria etológica sobre los canes. Sólo espero que sirvan al lector desprevenido para comenzar sus propias observaciones y poder refutar o confirmar las conjeturas que documento a continuación:

1. Lola, la madre Pastor Alemán, lame permanentemente el ocico y los genitales de sus cachorros para reafirmar su contacto con ellos. Adicionalmente esta conducta debe proporcionar alguno tipo de higiene sobre ellos.

2. Lola examina insistentemente el interior y los lados de la casa donde están los cachorros, una vez hemos entragado alguno en adopción. No conozco estudios que demuestren que los perros reconocen las cantidades, como si lo hacen algunas aves, pero esta conducta me pareció extraña.

3. Igualmente extraña me pareció la de subirse a nuestro automóvil, ya que nunca lo hacía, en donde días antes había visto partir sus cachorros. Piaget llamaba a esto permanencia de objeto, que es la capacidad del infante de ir a buscar el objeto perdido así ya no tenga contacto visual.

4. Cuando los cachorros estan dentro de nuestra casa, salen a defecar a la grama. Esto es especialmente interesante si se tiene en cuenta que sólo cuentan con 45 días de nacidos. Nadie puede haberles enseñado este comportamiento.

6. Adicionalmente si se encuentran en presencia de otros cachorros, estos tienden a a orinar y defecar a la vez. Esto podría atribuirse a una comida similar, en tiempos similares, atravezando sistemas digestivos comunes. Sin embargo la diferencia entre uno y otro es de segundos, lo que parece sugerir otro tipo de explicación más ambiental que fisiológica.

7. A pesar de su corta edad, mes y medio, ya los cachorros muestran conductas disímiles que parecen diferenciar el carácter de cada uno. Encuentro unos con comportamientos temerosos, otros exploratorios y, unos pocos, combativos. Tal vez el caracter en el Homo Sapiens tenga un origen similar.

8. Parece evidente que los cachorros ven borroso pues no logran percibir bien pequeñas profundidades de campo y reconocer alimentos con colores similares a los de los baldosines sobre los que se coloca. Lo mismo sucede en nuestra especie pero en los perros tiene un mayor riesgo vital esa limitación inicial. Supongo que tiene alguna intención evolutiva para evitar que se alejen demasiado, pero debe haber una mejor explicación.

9. Tampoco entiendo bien la ventaja evolutiva que puede tener el llanto permanente de los cachorros pues los haría presa fácil de los depredadores en circunstancias silvestres. Posiblemente su sentido se encuentre del lado de lo que Richard Dawkins señala sobre los polluelos en su excelente libro El gen egoista.

10. Los cachorros no representan una amenaza para los perros machos que llegan nuevos, como suele suceder con los leones que eliminan las anteriores crías para que la leona entre en celo más rapidamente al no tener que amanatarlos.

11. El instinto, es decir la naturaleza, o Dios como diría Spinoza, no deja de sorprenderme.