Sanciones del nuevo Código de Policía frente a la tenencia de animales

A partir de este mes entró en vigencia el nuevo Código de Policía, en él aparecen las sanciones de todo tipo, entre ellas también se encuentran las correspondientes a los que poseemos mascotas.

Dejar deambular animales feroces o peligrosos en espacios públicos y privados sin contar con medidas de seguridad tendrá una sanción de 196.720 pesos aproximadamente. El mismo costo tendrá el trasladar un perro de raza potencialmente peligrosa como (pitbull, rottweiler, fila brasilero, american sttaffordshire terrier, bullmastiff, dóberman, dogo, el dogo de Burdeos) sin bozal ni correa en espacios abiertos al público y en el transporte masivo.

Por otra parte, prohibir el ingreso de perros lazarillos a lugares públicos, sistemas de transporte masivo y edificios públicos o privados también será sancionado con el mismo valor económico mencionado anteriormente, que también aplicará para aquellos establecimientos donde se incumplan los requerimientos para el albergue de animales.

Por último, el no recoger los excrementos de los caninos, un problema para muchos ciudadanos, que con frecuencia vemos lugares de la ciudad donde las defecaciones de los perros quedan en las aceras, el césped o en ocasiones son recogidas por sus amos pero no son botadas a la basura, tendrá una sanción de $98.360.

Mareos y vómito: dos de los peores enemigos de tu perro

Viajar o salir a pasear en auto con nuestro amigo canino es una de las mejores experiencias de la vida, pero se convierte en un problema si el perro  sufre de mareos y, por consiguiente de vómito.

Los mareos y el vómito es de las peores pesadillas para nuestro canino y para nosotros como amos: el auto queda con ese olor peculiar y desagradable, la cojineria se echa a perder, al igual que nuestra ropa y si estamos viajando en un carro de transporte público, por ejemplo en un taxi, se corre el riesgo de generar la ira de ese taxista al que convencimos previamente de que nos dejara subir con nuestro mejor amigo a bordo.

 ¿Cómo hago para que mi perro no se maree en el carro?

El mareo en un auto ocurre cuando el cerebro se confunde: mientras que el oído interno (encargado del equilibrio) detecta un movimiento, los ojos a veces no lo perciben, así que llega a la conclusión de que uno de los dos está alucinando por la posible ingestión de algo que cayó mal. La solución es sacarlo por medio del vómito.

Por lo anterior, el perro debe acostumbrarse desde temprana edad al movimiento y al carro, juegos como acostarlo panza arriba en nuestro regazo, cargarlo y levantarlo lo más alto posible en nuestras manos (y de ser posible simular que lo arrojáramos al aire) así como rodarlo por el piso sirven de gran ayuda.

Otra forma de acostumbrar al perro a viajar en auto es hacerlo de manera pausada y en etapas; las primeras veces llevarlo a viajes cortos  e ir aumentando poco a poco la longitud de los trayectos, así irá adquiriendo experiencia.

Antes de viajar es recomendable no darle alimento a nuestro amigo peludo, para evitar cualquier accidente desagradable, en caso de que el viaje sea largo, darle algo ligero y suave de comer durante el trayecto por periodos de tiempo.

Otro consejo para evitar que el canino se maree es sentarlo lo más cerca posible del conductor, pues entre más atrás del vehículo se coloque al animal, mayor será la posibilidad de mareo. Sigue estos consejos y viajar con tu canino en carro no será un problema.

¿Qué hago si mi perro no puede ir conmigo de vacaciones?

Las vacaciones, ese tiempo que tanto deseamos disfrutar y más con nuestros peludos, por eso es importante preguntar antes del viaje si se permite llevar a las mascotas, y en caso de que acompañen a sus dueños, contar con la implementación necesaria para su traslado y estadía, así lo recomienda el doctor Eduardo Baldrich, médico veterinario del Pet Food Institute (PFI).

En caso de que el perro no pueda viajar con el dueño y va a pasar un tiempo considerable sin su compañía, es fundamental pedirle a alguien de confianza que esté pendiente del animal (le dé agua y lo alimente; le recoja las heces y lo acompañe), dejarle suficiente cantidad de comida para que se alimente varios días.Un perro sin el debido cuidado de sus amos, es muy probable que destroce partes de la casa para calmar niveles de angustia por falta de comida.

En el caso de que el perro se vaya a quedar en una guardería para mascotas, el doctor Baldrich recomienda confirmar con su veterinario si está con las vacunas al día, porque como estará con más perros, podría contagiarse con enfermedades que algunos de ellos puedan tener.

Por otro lado, Baldrich también recomienda que el amo vaya a ver el lugar donde estará su perro durante su ausencia, que conozca los dueños, sus instalaciones y ver en qué condiciones va a quedar el perro durante ese tiempo, los perros se estresan al separarse de los amos, porque ven a las familias como su manada y pueden ponerse más tristes de lo normal, por eso es importante ver si en el lugar van a tener una estadía cómoda y llevarle cosas propias que conozca para que no sea tan traumática la estadía.

La convivencia entre perros y gatos es posible

Desde hace muchos años existe la creencia errónea de que perros y gatos no se llevan bien y no pueden convivir en un mismo espacio, no siempre es verdad. Se conocen casos de perras que han amamantado a gatos recién nacidos y gatas que han hecho lo mismo con cachorros de perro.

Si nuestro perro o gato está acostumbrado a ser el centro de atención en la casa y de repente llega un nuevo compañero peludo, es normal que sienta recelo o temor y haya conductas agresivas de ambos animales, pues son sensibles a los cambios, en especial a los del hogar.

Por eso es importante repartir la atención para ambos, demostrarles que ninguno será desplazado de nuestro cariño, esto hará más fácil el proceso mutuo de adaptación.

Algunos consejos del Pet Food Institute para facilitar la convivencia entre perros y gatos son:

Dejar que los animales se huelan; pero a través de una puerta cerrada.Luego, retirar al perro y permitir que entre el gato para revisar el lugar. Repetir esta actividad algunos días.

En caso de que el nuevo inquilino sea un perro que habitará el mismo espacio en el que vive un gato, es mejor que ambos animales estén separados una semana. Si ambos (sean perros o gatos) son cachorros, no habrá inconvenientes, se relacionarán con facilidad mediante juegos comunes.

Si hay mucha diferencia de edad entre los animales que convivirán juntos, es necesario acercar al más pequeño para que el adulto, que es dueño de la casa, lo vea y lo huela, sabrá que es un cachorro, y seguramente le brindará protección. También es ideal que ambos coman en el mismo horario, recuerde que a cada uno le corresponde “su comida”.